
martes, 30 de marzo de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010
Tus regalos deberían de llegar (F. Páez)

tus ensueños ya se hicieron a la mar.
Un extracto del perfume del dolor,
tus muñecas boca arriba y hacia el sol...
tus regalos deberian de llegar,
los elefantes locos, el vestido, el ajuar.
Caminando en la neblina que disipa el corazon,
los milagos en cuerpo ya seran,
las violetas de tu sangre viviran
sobre un rio enamorado, y en su andar,
tus regalos deberian de llegar,
las velas, las vajillas y tu felicidad.
Y no sabes si detenerte o llover,
y parada sobre el mundo a tu pies;
tu sonrisa que nos hace temblar,
tiempla el mundo que no entiende al final.
Ese beso de la vida, la sutil melancolia,
el momento cuando piras, los espacios donde miras,
y las gotas de tu lluvia se iran...
Y otra vez en la secuencia de lo petalos que caen,
se decubren los misterios de azar
y las manos que se encuentran en la flor,
la bestial naturaleza del amor.
Tus regalos deberian de llegar,
si todo se termina todo vuelve a empezar.
La mañana que se vienes es una extraña sensacion
que refleja en los espejos del tiempo;
y la niña acurrucada en el rincon
es la chica contra la furia de dios;
tus regalos deberian de llegar,
no es mucho lo que tengo para darte, mirá...
Y no sabes si detenerte o llover,
y parada sobre el mundo a tus pies;
tu sonrisa que nos hace temblar,
tiemba el mundo que no entiende al final.
Ese beso de la vida, la sutil melancolia,
el momento cuando piras, los espacios donde miras,
y las gotas de tu lluvia se iran...
y tus regalos deberian de llegar,
y las gotas de tu lluvia se iran...
domingo, 21 de marzo de 2010
REUNION G

Las invitadas eran cuatro. A decir verdad eran tres, porque la dueña de casa no se invitaba, más bien se inventaba. Lo principal era reunirse y el grupo lo sabía.
Lo que no sabían era que la dueña de casa hablaba sola, o lo que es peor mantenía conversaciones con seres reales a través de un teléfono celular fuera de servicio (que los transformaba automáticamente en irreales) o que se adueñaba de ideas ajenas para pasarse la noche entera escribiendo historias, teniendo la remota certeza de que algún día sucederían.
Así no las inventaba, más bien las invitaba, para que cada noche se fundara el Mito Mágico de la Realidad más Verdadera, la unión de las individualidades indivisibles, la Comisión en Defensa de las Locuras que andan sueltas, la ratificación incuestionable de lo que nadie fuera del grupo puede explicarse.
Sencillo. La reunión consistía en tratar los temas principales. Y ellas lo sabían. Mejor que nadie.
Así no las inventaba, más bien las invitaba, para que cada noche se fundara el Mito Mágico de la Realidad más Verdadera, la unión de las individualidades indivisibles, la Comisión en Defensa de las Locuras que andan sueltas, la ratificación incuestionable de lo que nadie fuera del grupo puede explicarse.
Sencillo. La reunión consistía en tratar los temas principales. Y ellas lo sabían. Mejor que nadie.
jueves, 11 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
TERRITORIO
jueves, 4 de marzo de 2010
NADA DE NERVIOS

El alma parece residir en la parte judiciaria; y la parte judiciaria parece residir en el lugar al que concurren todos los sentidos. Se le ha llamado "sentido común", pero esto no debe entenderse como referido a la totalidad del cuerpo, sino solamente al cerebro. (...)
Los nervios conducen las órdenes del movimiento y dotan de sensibilidad a los músculos, y, juntos nervios y músculos determinan el movimiento de estos últimos. Y éstos obedecen; y al obedecer se hinchan para actuar; y su dilatación acorta su longitud y aproxima los extremos. Por su fina red existente en los miembros, los nervios llegan hasta las puntas de los dedos. De este modo conducen hasta el juicio, la razón de sus contactos.
Los nervios, con sus músculos, obedecen como los soldados a los condotieros; y los músculos obedecen al sentido común como los condotieros a su capitán. Las articulaciones de los huesos obedecen, pues, al nervio (tendón), y el músculo a la cuerda (nervio propiamente dicho), y la cuerda al sentido común. Y el sentido común es la sede del alma y la memoria su arsenal, y la sensibilidad su punto de referencia.
Los nervios, con sus músculos, obedecen como los soldados a los condotieros; y los músculos obedecen al sentido común como los condotieros a su capitán. Las articulaciones de los huesos obedecen, pues, al nervio (tendón), y el músculo a la cuerda (nervio propiamente dicho), y la cuerda al sentido común. Y el sentido común es la sede del alma y la memoria su arsenal, y la sensibilidad su punto de referencia.
Leonardo da Vinci (Anatomía masculina)
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