jueves, 7 de octubre de 2010

FRESCURA

Jueves, 8 de la mañana…

Uy llueve. Los días húmedos deberían estar prohibidos en primavera. La escena del hijito pequeño, maravilloso y feliz, que se despierta con una energía digna de la hormiga atómica no debería estar sucediendo. No justo al ladito de mi cama. No a mí, no hoy.
Llueve.
¿Dormiste mal? –me pregunta mi marido como al pasar, con su cara más alegre.
Como si la única razón para querer seguir durmiendo fuera haber dormido mal. ¿Y si dormí bien, tan pero tan hermosamente bien que por eso mismo quiero seguir durmiendo?
Dormí bien. La verdad es que dormí bastante bien. Estoy bien, ya estoy bien. Arriba, arriba.
Joaquín baila. A las ocho de la mañana de un día húmedo y lluvioso, mi hijo bebé baila.
Victoria prepara su mochila del jardín, como si se estuviera yendo de vacaciones a Disneylandia. “Hoy es el día del color Rojo, mami”…
Uy, el día Rojo. Pispeo la notita en el cuaderno: “JUEVES 7: ROJO, deberán traer una vincha o cinta roja”. Qué boluda, no tengo nada rojo. Lo juro. Nada rojo en casa. O nadie nos tiene envidia o no somos supersticiosos en esta familia… o las dos cosas.
Vicky se acuerda de su carterita de crochet... ¡roja!. Está colgada en el perchero de la entrada. La miro con ganas… al fin y al cabo tiene una cinta, la tirita de la cartera es una cinta roja. La manoteo, casi convencida de estar cumpliendo la consigna del día.
Llueve.
Disney no es gratis, así que paso por la Dirección de Turismo Infantil a pagar la cuota del mes. Al salir, Carla -la maestra de ocurrencias coloridas- me saluda con una risita cómplice. Seguro que ya había visto la carterita. “Ya te va a pasar con tus hijos”, deslicé por lo bajo.


9:30 de la mañana…
Ya no llueve tanto.
Estaciono en la puerta del bar de siempre. Mi mesa está ocupada, así que camino hasta el de la otra cuadra pero estaba cerrado. Extrañada, miro a los mozos en la puerta.
–La encargada se quedó dormida –me dicen. ¡Qué bueno! –pienso contenta. Ella sí pudo quedarse un rato más en la cama.
–Bueno, doy una vuelta manzana, para darle tiempo a que llegue. Ya vuelvo.
Doblo por Bucarelli, me paro frente a una vidriera de ropa de chicos justito en el momento en que sale una chica –enérgica como niña recién levantada-, con un multiuso y un trapo en la mano, hablando sola.
No alcancé a escuchar lo que dijo, pero instantáneamente supe que era una linda persona.
Nos miramos y reímos bajito. Además de darme cuenta de que estaba un poco loca, supe quién era. La conocía de la tele. Pero no de la tele de ahora, de la tele de antes. De la tele de mi infancia. Me gustó el encuentro. “Muy literario”, pensé.
–Lo de hablar sola me pasa sólo porque es temprano –me dice sonriendo.
–No temas –le digo sin disimular mi entusiasmo-, no me sorprende. (“Además despreocupate; ya sé quién sos”, agregué para mí)
–Inauguro hoy –siguió ella con ganas de abrir la charla.
–¡Ah, feliz comienzo! (“No cabía otra posibilidad. La literatura es así”, me convencí).
Y la charla se abrió… y le dije lo de la tele, y que la había reconocido al toque por su sonrisa. Se presentó con su nombre real. Le dije el mío y le di la bienvenida al barrio, deseándole suerte con su nuevo negocio.
Me dijo que se llamaba Claudia y que tenía 42 años pero no le creí. Para mí que todavía era esa chiquita de anteojos, fresca y simpática, que me hacía sonreir frente a la pantalla.


11:30 de la mañana…
Ya no llueva nada.
Desde la ventana del bar, disfruto un solcito incipiente.
La encargada finalmente llegó. Me saludó con su mejor cara de dormida y yo la miré con una envidia cómplice. Le pedí al mozo un café con leche con medialunas. En la mesa de al lado un grupo de amigas festejan un cumpleaños de sesenta y pico. La charla es distendida y risueña.

No me puedo concentrar en el trabajo. Me dieron ganas de escribir este momento.
Me dieron ganas de disfrutar tanta frescura.

3 comentarios:

Flavia dijo...

Ya sé de qué color va a ser el cangrejo de Vicky, rojo. Le puedo hacer dos y que le lleve uno a la maestra.
Besos.
Flavia

Lorena dijo...

Me quede intrigada... Quien era? La de anteojos de "Pelito" (o era en Clave de Sol)? Esa se llamaba Claudia...

Marti dijo...

Fla, la semana que viene toca día Verde y Violeta. Digo, si querés una pista.

Elemental, Lore...

¡Besos a las dos!